Cala Nova. El famoso agroturismo Atzaró también cuenta con un restaurante y bar de cócteles en la playa, fiel al estilo elegante y relajado que caracteriza a la marca. Su propuesta se basa en productos locales frescos y excelentes pescados y mariscos, con una cocina de marcado carácter mediterráneo y español. Más tranquilo y orientado a la gastronomía que un beach club, encaja perfectamente con el ambiente familiar de Cala Nova. Merece la pena visitarlo si estás por la zona, aunque quizá no justifique cruzar toda la isla únicamente para conocerlo.
Sol d’en Serra. La costa este de Ibiza cuenta con pocos restaurantes de estilo, pero Amante, junto con Cala Bonita, compensa con creces esa carencia. Situado sobre un acantilado con vistas privilegiadas a la preciosa bahía de Sol d’en Serra y orientado al sureste, es un lugar espectacular tanto para almorzar como para cenar. Su carta de inspiración mediterránea es excelente y dispone de numerosas tumbonas donde relajarse después de una larga sobremesa. La playa situada debajo no siempre ofrece las mejores condiciones para entrar al mar, pero una vez dentro, el agua es cristalina y realmente maravillosa.
Cala Mastella. ¿Una auténtica leyenda? Hasta hace poco no era posible reservar por teléfono en El Bigotes; según cuentan, simplemente no había ninguno. Incluso se dice que el rey de España, Juan Carlos I, fue rechazado hace años por no conocer las normas de la casa. Sea cierta o no la historia, ha contribuido a su fama y hoy conseguir mesa para un almuerzo de fin de semana no es tarea fácil. Aquí el protagonista absoluto es el mar: pescado fresco, excelentes paellas, sopa de pescado y, para muchos, el mejor bullit de peix de Ibiza, el tradicional guiso de pescado de la isla.
Cala Nova. Aiyanna es el nuevo proyecto de los propietarios del exitoso Amante Beach Club. Situado junto al Atzaró Beach Club, en la playa de arena de Cala Nova, en la costa noreste de Ibiza, contribuye a consolidar esta playa como uno de los destinos más atractivos tanto para visitantes internacionales como para su fiel clientela local. El restaurante ofrece una cocina fresca, saludable y de temporada en un entorno de elegante estilo barefoot chic, donde el lujo se vive con total naturalidad.
Hay algo especial en Es Fumeral. Aquí no encontrarás presentaciones extravagantes ni cartas excesivamente complicadas, solo buena cocina elaborada con mimo. Es el tipo de restaurante donde el pescado a la parrilla sabe como si hubiera sido capturado esa misma mañana —porque probablemente así sea— y donde los tomates recuerdan cómo deberían saber realmente. Los grandes clásicos del Mediterráneo se preparan con sencillez, ya sea a la brasa, en crudo o con una fritura ligera, sin un solo detalle fuera de lugar. Un lugar que demuestra que la verdadera sofisticación está en la simplicidad bien ejecutada.